Una torre de control antes del gran terremoto: la nueva agencia de desastres de Japón abre sus puertas
Japón convive con la certeza de que el próximo gran terremoto es cuestión de cuándo, no de si ocurrirá. El lunes 2 de noviembre, el país estrena una institución construida en torno a esa realidad: la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (NDMA), que se pone en marcha oficialmente con la colocación de su rótulo y un discurso de la primera ministra Sanae Takaichi en un edificio gubernamental del barrio de Nagatacho, en Tokio.
Qué cambia
Hasta ahora, la política de desastres dependía de una división de la Oficina del Gabinete. La nueva agencia depende directamente del Gabinete, con el jefe del Gobierno al frente y un ministro específico, Goshi Hosono, a cargo del trabajo diario. Es la primera agencia bajo dependencia directa del Gabinete desde la creación de la Agencia Digital en septiembre de 2021.
La NDMA está pensada como una única torre de control para todo el ciclo: preparación en tiempos normales, respuesta desde los primeros minutos de una catástrofe y recuperación y reconstrucción posteriores. Elaborará políticas y planes para grandes desastres y coordinará ministerios, gobiernos locales y sector privado. El Consejo Central de Gestión de Desastres pasa a la agencia, y la ley permite además un instituto de formación e investigación.
La sede en Tokio tendrá hasta 352 empleados en cuatro departamentos: respuesta a desastres, gestión local, planificación de la prevención y política general. Se prevén dos oficinas regionales a partir del año fiscal 2027, centradas en un posible megaterremoto en la fosa de Nankai y en grandes sismos a lo largo de las fosas de Japón y de las Kuriles, frente a Hokkaido y Tohoku. Varios gobiernos locales quieren acogerlas, y un panel de expertos estudiará sus funciones antes de elegir ubicaciones.
La ley añade también dos principios a la legislación básica: la prevención basada en la evaluación científica del riesgo y unas condiciones de vida dignas para quienes pierden su hogar.
La gran pregunta: la autoridad
El poder emblemático de la agencia es el derecho del ministro a emitir recomendaciones a otros ministerios, que están obligados a respetarlas. Pero, como señala el Japan Times, no hay sanciones legales si se ignoran. Que la NDMA se convierta en un verdadero centro de mando o en otra oficina de coordinación dependerá menos de su estatuto que del peso político que el jefe del Gobierno ponga detrás de ella cuando los ministerios discrepen.
La idea la impulsó el ex primer ministro Shigeru Ishiba, que abrió una oficina preparatoria poco después de llegar al poder en octubre de 2024. El Gabinete de Takaichi aprobó los proyectos de ley en marzo y el Parlamento los promulgó en julio: un raro ejemplo de política que sobrevive intacta a un cambio de liderazgo.
El logotipo usa una versión estilizada del kanji de «prevención» en rojo, naranja y azul, colores que, según Hosono, representan su papel antes, durante y después de un desastre. La verdadera prueba llegará cuando tiemble la tierra.