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341 carreras y una serie perdida: así reescribió Glenn Phillips el libro de récords del T20I ante India

India ganó la serie. Glenn Phillips ganó los libros de récords. Esa es, en dos frases, la historia de la serie de cinco T20I entre Nueva Zelanda e India que terminó el domingo en el Seddon Park de Hamilton.

La cifra

Phillips terminó con 341 carreras, la mayor cantidad lograda nunca por un bateador en una serie bilateral masculina de T20I. Superó las 331 de Phil Salt con Inglaterra ante las Indias Occidentales en 2023 y dejó aún más atrás las 316 de Mohammad Rizwan con Pakistán ante Inglaterra en 2022. Sus marcas fueron 82 sin ser eliminado, 70, 17, 107 y 65 sin ser eliminado, con un promedio de 113,66 y un strike rate de 185,32.

Cuatro de esas cinco entradas superaron las 50 carreras. Solo otros dos bateadores lo habían conseguido en una serie bilateral de T20I: Rizwan ante Inglaterra en 2022 y el japonés S Ravichandran ante Mongolia en 2024. Es un detalle bonito que un récord compartido con uno de los aperturistas más conocidos del formato incluya también a un jugador de una nación emergente del críquet.

La entrada que lo definió

El momento cumbre llegó en el cuarto partido, en el Eden Park de Auckland, el 30 de octubre. India ya ganaba 3-0 y la serie estaba decidida. Phillips respondió con 107 carreras en 49 bolas y una asociación de 115 en solo 40 bolas con Michael Bracewell para el quinto wicket, la asociación de cien carreras más rápida contra India en T20I. Nueva Zelanda llegó a 259 por 7, su mayor total en el formato, y Phillips sumó su décimo premio al mejor jugador del partido en T20I, igualando el récord de Martin Guptill para un neozelandés.

El final en Hamilton

El último partido tuvo su propio drama. India, capitaneada por Shreyas Iyer, hizo 191 por 8, con 61 carreras de Ishan Kishan y 50 de Iyer, mientras Adam Milne firmaba 4 por 19 para dejarla por debajo de 200. Nueva Zelanda alcanzó el objetivo en 17,4 overs y ganó por siete wickets, su tercera mayor persecución exitosa en T20I. Tim Seifert anotó 93 en 50 bolas tras salvarse pronto en 13 por una atrapada fallida, y Phillips estuvo allí al final, invicto con 65 en 38 bolas. En algún momento de esa entrada superó la marca de Salt.

Lo que dice del formato

La serie mostró lo rápido que sigue evolucionando el T20. Ambos equipos sumaron 259 seises en sus 11 T20I entre sí en 2026, una media de 23,5 por partido. Totales que antes parecían inalcanzables son hoy objetivos habituales, y los bateadores que acaban en las listas de récords son los que anotan rápido y con regularidad, no solo rápido.

Eso es lo que destaca del mes de Phillips. Muchos jugadores han tenido una noche explosiva. Muy pocos han producido carreras a este ritmo en cuatro de cinco partidos, frente a un rival lo bastante fuerte como para ganar la serie de todos modos. Para India, el 3-2 es lo que cuenta. Para Nueva Zelanda, el consuelo es un jugador que convirtió una serie perdida en un hito personal.

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